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'If I Can't Have Love, I Want Power', Halsey (2021)

  • Foto del escritor: Marco
    Marco
  • 20 feb 2022
  • 3 Min. de lectura


El hecho de haberme enterado hace minutos que Halsey hizo una película como parte de la promoción de este disco dice mucho del poco conocimiento que tenía sobre ella. De hecho, no recuerdo haber escuchado a Halsey alguna vez en mi vida previo a este álbum. Sabía que estaba siendo produciendo por Trent Reznor y Atticus Ross, pero nada más. Igual fue razón suficiente para que le diera una oportunidad en sus primeros días de estreno.


Recuerdo que la primera vez que lo escuché me sorprendió la influencia de Reznor y Ross desde el primer minuto. El piano de "The Tradition", la atmósfera de "Bells in Santa Fe", los sintetizadores de "I am not a women, I'm a god" y sobre todo el outro de "The Lighthouse" suenan a canciones que he escuchado decenas de veces en la última década. Eso y todos los elementos pop que me recuerdan a mi adolescencia hicieron que se convierta en uno de los discos que más escuché el año pasado. Sin embargo, hubo un momento específico que logró una conexión especial entre el disco y yo: mi viaje a Los Ángeles.


Si bien ya conocía parte de la ciudad, esta fue la primera vez que pude disfrutarla de una forma independiente y haciendo exactamente lo que quería hacer. Durante esos días tuve la oportunidad de visitar locaciones relevantes para mí, reunirme con viejas amistades y, sobre todo, de manejar. En Los Ángeles se tiene que manejar mucho. Mucho. Es probable que en algún momento escriba un ensayo sobre lo que generó la forma de vida estadounidense en mi percepción del país y en mi autoconocimiento, pero no será hoy.



De lo que sí quiero hablar es de esos días de septiembre en los que pude moverme en una de las ciudades que más representan mis aficiones y donde se ha producido una proporción inmensa del contenido que suelo consumir desde que tengo consciencia. 'If I Can't Have Love, I Want Power' sonó durante casi todos los trayectos hacia los sitios especiales que visité. Sin darme cuenta en el momento, estaba relacionando cada melodía del disco con un viaje que significó mucho para mí.


Para empezar, sigo sin poder creer que pude volver a visitar la tumba de Chris Cornell en el Hollywood Forever Cemetery, esta vez con mucha más paciencia e intimidad que cuando lo hice dos años atrás. Los que me conocen tienen muy claro la importancia que tiene esto (y los que no, se pueden enterar aquí). Ese mismo día aproveché las cercanías para entrar en la nueva sede de Amoeba Records, un espacio menos impactante al anterior pero con la misma vibra. Después de todo, sigue siendo la tienda de música más famosa del mundo. Los efectos sentimentales de estar en esos dos lugares en un lapso de un par de horas me prepararon para lo que sería -en mi mente- el próximo destino más obvio: 10050 Cielo Drive en Beverly Hills.


No creo que exista una dirección en el mundo que concentre más mis intereses que esa. Me interesa tanto que escribí sobre ella en el medio digital argentino Indie Hoy. Por un lado, el morbo de haber sido el lugar donde la Familia Manson cometió uno de los crímenes más renombrados en la cultura pop, y por otro, el lugar donde se construyó Le Pig, el estudio de grabación de Trent Reznor que funcionó entre 1992 y 1993 para grabar el segundo disco de Nine Inch Nails, 'The Downward Spiral'. Si bien la dirección oficial dejó de existir, el lugar físico se mantiene y no pude evitar sentir escalofríos cuando pasé justo al frente. Fue uno de los momentos en los que me he sentido más fiel a mi identidad.



Pero no todo fueron pasajes intencionalmente solitarios. Los Angeles fue un espacio de reencuentros y momentos muy lindos. Al recordar esos días es difícil no pensar en la frase -gramáticamente incómoda- de Christopher McCandless que dice "happiness only real when shared". Pude ver a mi amigo Ramón después de varios años y con quien luego disfruté de un roadtrip hacia el Gran Cañón que para muchas otras personas solo llega a ser un sueño. También me encontré con Paula, una de las pocas personas que me ha llegado a conocer tan profundamente y con quien no me veía desde 2019 en mi primera visita a la ciudad.


Por otro lado, ¿ya mencioné que pasas mucho tiempo manejando en Los Ángeles?.


En definitiva, así como me pasa con 'Casa 4' de Famasloop y Maracaibo o con 'II' de Usted Señalemelo y Buenos Aires, de ahora en adelante 'If I Can't Have Love, I Want Power' de Halsey será sinónimo de Los Angeles. No sé si vuelva, pero en caso de hacerlo, repetiría todo de nuevo.


Nuestro carro del roadtrip y Ramón, quien dice que Halsey suena a Paramore










 
 
 

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